Propiocepción para mejorar tu rendimiento

Jose

Todos sabemos que cuando nos sentimos bien, nos vemos bien. Es por esto que nuestros últimos artículos están enfocados en conseguir un bienestar físico y mental más allá de cumplir con unos parámetros de belleza establecidos por nuestro contexto. Lo principal es que nos sintamos bien, que tengamos salud y energía para desarrollar todas nuestras actividades en el presente y por mucho más tiempo. 

Anteriormente hablamos de la importancia del fortalecimiento muscular y les propusimos una rutina de ejercicios para lograrlo. Hoy vamos a hablar de la importancia de la propiocepción para la postura y el equilibrio.

¿Qué es la propiocepción?

Propiocepción viene de proprius (lo propio) y cepción (sensación, percepción). Se trata de un conjunto de receptores y nervios ubicados en nuestras articulaciones, músculos, tendones y aparato vestibular (oído interno) que informan constantemente a nuestro cerebro la ubicación de cada parte del cuerpo y de sus movimientos. Este sistema nos ubica espacialmente, define el rango de movimiento de las articulaciones evitando lesiones, genera reacciones automáticas, interviene en el desarrollo del esquema corporal y nos mantiene en equilibrio. Además, influye en las variaciones del tono muscular permitiendo utilizar de manera eficaz cada músculo y manteniendo una postura activa y adecuada para cada momento. Además, unido con el sentido de la vista, nos ayuda a tener una mejor coordinación permitiéndonos desarrollar movimientos complejos de manera precisa y eficaz. De esta manera nuestro entrenamiento será cada vez mejor.

Tener una buena propiocepción nos ayuda a tener un mejor equilibrio, a mantener el rango de movimiento de nuestras articulaciones, tener una buena postura y evitar lesiones.

¿Cómo mejorarla?

Para mejorar la propiocepción debemos hacer ejercicios de tipo neuromuscular. Estos despiertan por medio de un trabajo físico, las conexiones mentales y sensoriales solicitando el sistema nervioso y de esta manera estimulándolo. 

Debemos hacer ejercicios de tipo neuromuscular. Estos despiertan por medio de un trabajo físico, las conexiones mentales y sensoriales solicitando el sistema nervioso y de esta manera estimulándolo.

Los ejercicios son de tipo coordinativo. Se puede aumentar su dificultad utilizando superficies inestables como trampolín, cojín inestable, bosú, colchoneta, o balón de gimnasia. Estas superficies obligan a los receptores a activarse para acomodarse a todos los cambios y enviarle constantemente al cerebro la información de la ubicación de las partes del cuerpo y del tono muscular.

En este video encontrarás una serie de ejercicios que trabajan la propiocepción en simultáneo con otras cadenas musculares permitiéndote fortalecer y tonificar varios músculos al mismo tiempo. 

Puedes hacer diferentes rutinas sobre este tipo de superficies estando en apoyo en tus pies o manos como en las planchas. Puedes visitar nuestro canal de Youtube para ver más rutinas de ejercicios para hacer en casa.

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